Aterrizajes de emergencia en Europa por una nueva ola de amenazas de bomba
Un vuelo de Aer Lingus que iba de Dublín a Roma terminó en una base militar de Normandía con 151 pasajeros y seis tripulantes a bordo.
Al menos cinco aviones que volaban por Europa fueron desviados el jueves por amenazas de bomba y aterrizaron sin incidentes, según las autoridades aeroportuarias y las oficinas de gobierno involucradas. Los episodios repiten lo ocurrido el martes, cuando se registraron falsas alarmas en aeropuertos del continente.
La aerolínea Finnair informó que su vuelo 1761, que cubría la ruta de Helsinki a Roma, recibió una amenaza de bomba; tras aterrizar con normalidad en la capital italiana no se encontró nada fuera de lo común a bordo. Tres vuelos de Ryanair con destino a Sofía también fueron afectados: dos, procedentes de Copenhague y Madrid, aterrizaron sin contratiempos en el aeropuerto Vasil Levski de la capital búlgara, mientras que el tercero, que había partido del aeropuerto londinense de Stansted, fue desviado y aterrizó de forma segura en el aeropuerto de Plovdiv, según el director ejecutivo de esa terminal, Krassimir Peshev.
El martes, al menos siete vuelos y un crucero recibieron amenazas de bomba que provocaron interrupciones en aeropuertos de toda Europa, aunque no se halló ningún artefacto. Ningún país señaló a un responsable concreto de estas amenazas, que se producen mientras funcionarios europeos atribuyen a Rusia e Irán lo que describen como ataques híbridos y actos de sabotaje; Moscú y Teherán niegan la existencia de una campaña de ese tipo.