El bioquímico detenido en Esquel dijo que recibió más afecto en prisión que de sus vecinos
La defensa sostiene que los hijos declararon en Cámara Gesell que no estaban privados de su libertad.
Miguel Battista, el bioquímico de 71 años detenido en Esquel acusado de mantener en cautiverio a su esposa y a sus tres hijos, declaró ante la prensa que recibió más afecto en prisión que de sus vecinos.
La investigación comenzó por la denuncia de una vecina que escuchaba gritos de noche y notó que las ventanas estaban siempre tapadas y los hijos nunca salían. La esposa, de 41 años, fue internada por un grave problema de salud.
Fiscalía
La fiscalía sostiene que Battista impuso su voluntad y colocó a su familia en vulnerabilidad extrema. Dispuso la detención en flagrancia por el presunto encierro prolongado y pidió prisión preventiva por diez días.
Defensa
El abogado Daniel Sandoval afirma que los hijos declararon en Cámara Gesell que vivían un autoencierro y que tenían llaves del domicilio. Sostiene que un hombre de 71 años no podría mantener cautivos a tres jóvenes.