El primer debate al Senado por Michigan derivó en ataques personales entre El-Sayed y Rogers
El próximo debate entre ambos está previsto para el 21 de octubre en Detroit.
El primer debate televisado entre el demócrata Abdul El-Sayed y el republicano Mike Rogers, candidatos al Senado de Estados Unidos por Michigan, se realizó el jueves en Grand Rapids y estuvo marcado por ataques personales e interrupciones durante una hora, con frecuentes intervenciones del moderador para contener la confrontación.
Uno de los momentos más tensos se produjo al debatir sobre las cámaras de vigilancia de la empresa Flock Safety. Rogers sugirió que familiares de El-Sayed podrían estar en listas de vigilancia por terrorismo, y el demócrata le exigió que explicitara sus insinuaciones. El-Sayed, nacido en Michigan y exdirector de salud del condado de Wayne, sería el primer senador musulmán del país si resulta electo.
La política exterior también centró el enfrentamiento. El-Sayed rechazó que los impuestos estadounidenses financien guerras en el extranjero y pidió terminar con la ayuda a Israel, mientras que Rogers defendió el apoyo a Israel y cuestionó a su rival por no haber emitido un mensaje público en el tercer aniversario del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Ambos coincidieron en que la guerra con Irán debe terminar, aunque Rogers justificó el conflicto al afirmar que el programa de enriquecimiento de uranio iraní fue retrasado veinte años.
La economía y las políticas del presidente Donald Trump fueron otros ejes. Rogers reiteró sus críticas a los aranceles impuestos a Canadá y defendió poner fin a la guerra con Irán, mientras que El-Sayed vinculó a su rival con Trump y cuestionó su trayectoria política. Rogers respondió atacando las credenciales profesionales de El-Sayed, médico formado en la Universidad de Columbia que no ha ejercido la medicina, y calificó sus propuestas de radicales. La contienda es una de las más disputadas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, por el escaño que dejará vacante el senador demócrata Gary Peters, quien no busca la reelección.