La medida apunta a paralizar las actividades del tribunal con sede en La Haya.
El gobierno de Donald Trump anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) que incluyen la prohibición de que entidades estadounidenses hagan transacciones con el tribunal. El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que las medidas buscan "defender la soberanía de Estados Unidos" y acusó al organismo de intentar enjuiciar a ciudadanos estadounidenses. Washington concedió un período de gracia de seis meses antes de que entren en vigor algunas de las sanciones, para que los Estados miembros negocien una solución.